Comprar
Retranqueos y linderos: la casa cabe menos de lo que parece
El retranqueo es la distancia que la casa tiene que dejar hasta el límite de la parcela. Se olvida al comprar y aparece al proyectar, cuando el arquitecto dibuja la huella real y resulta que es la mitad de lo que esperabas.
Qué recorta un retranqueo
En una parcela estrecha, dejar tres metros a cada lado se come seis metros de ancho. Si la parcela mide doce, te quedan seis para construir. Por eso los retranqueos, no la superficie, deciden muchas veces si el proyecto que tienes en la cabeza cabe.
Los fija la ordenanza de esa zona concreta: a fachada, a fondo y a los linderos laterales, y no tienen por qué ser iguales entre sí. En zonas de casa entre medianeras puede no haber retranqueo lateral y sí a fondo. Es un dato que se pide por escrito y se guarda.
Retranqueo no es lo mismo que luces y vistas
Son dos reglas distintas y se cumplen las dos. El retranqueo es urbanístico: lo pone tu Ayuntamiento. Las distancias entre huecos y la finca vecina son civiles: el Código Civil prohíbe abrir ventanas con vistas rectas sobre la finca del vecino si no hay dos metros entre la pared y esa propiedad, y sesenta centímetros para las vistas oblicuas o de costado.
Igual pasa con los árboles: el Código Civil remite a las ordenanzas o a la costumbre del lugar y, a falta de ellas, exige dos metros desde la línea divisoria para árboles altos y cincuenta centímetros para arbustos y setos.
Antes de proyectar, el lindero
Un retranqueo se mide desde el límite de la parcela. Si el límite no está claro, la medida tampoco lo está, y construir apoyándose en un lindero equivocado es de los errores más caros que hay: se corrige derribando.
Si hay dudas, se resuelven antes de proyectar: deslinde y medidas que no cuadran.
Lee también: La nota simple: qué dice y qué no dice Cuesta unos pocos euros, se pide por internet y es lo único que demuestra de quién es la casa y qué deudas arrastra.Lo que hay que mirar en la parcela y en los papeles
- El plano del topógrafo con los linderos y la superficie real, no la de la escritura.
- Las servidumbres: un paso, un tendido eléctrico, una acequia o un pozo del vecino condicionan dónde puedes apoyar.
- Las medianeras existentes: si el vecino ya construyó pegado, tu ordenanza puede obligarte a hacer lo mismo o a separarte, y hay que saberlo antes.
- Las distancias a caminos y carreteras, que en las afueras las fija la administración titular de la vía y no el Ayuntamiento.
Con el vecino, por escrito
Muchos conflictos de lindero se arreglan con una conversación y un plano firmado por los dos. Los que no se arreglan acaban en juzgado y duran años. Si vas a construir, a vallar o a plantar cerca del límite, deja constancia de lo acordado: un correo con el plano adjunto vale más que la memoria de nadie.
Esto es información general, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los tipos y las bonificaciones cambian, y hay requisitos que dependen de tu caso. Antes de firmar nada, confírmalo con tu gestor o en la Agencia Tributaria de Castilla-La Mancha.
Lo que está por debajo de lo que se pide en su zona
Comparamos cada anuncio con la mediana de su mismo tipo en su mismo municipio. Lo que sale por debajo, lo enseñamos aquí.
Ver las gangas de hoy o recíbelas por correo cada mañanaComentarios
Para comentar hace falta una cuenta. Entrar o crear una: es gratis y se tarda un minuto.